¿Qué se siente tener relaciones sexuales?

Esta es una pregunta que me llega recurrentemente de hombres y mujeres.

Como siempre, considero que lo mejor que puedo hacer es escribir desde mi propia experiencia. Quizá hayan personas que piensen diferente y también de sus experiencias puedo aprender y crecer para enriquecer mi sexualidad.

Para mí, tener relaciones sexuales con uno mismo o con otro (u otros más) es uno de los actos más hermosos que pueden existir en la vida. Para mí, no hay energía más poderosa que la energía sexual, es la energía creativa, la energía que da vida, la energía que da placer.

El sexo es el motor de la vida, despierta nuestras sensaciones, despierta nuestro cuerpo, pensamientos, emociones y sentimientos. Nos abre a la vida y nos abre a los otros, es la vía por la cual podemos comunicarnos con nosotros mismos. Tiene tal poder que nos confronta con nuestros claroscuros. Nos obliga a ver hacia nosotros mismos, aunque sea por unos minutos, a enfrentarnos a nuestros miedos, preocupaciones, deseos, necesidades, a las cosas que nos disgustan de nosotros mismos y a las que si nos gustan.

Muchos pueden tener relaciones sexuales desde una posición muy superficial, hacerlo simplemente por hacerlo, hacerlo como un impulso. Considero que la energía sexual es tan potente que cuando no se canaliza correctamente se puede contaminar, se puede transgredir, deformar y es entonces cuando podemos hacernos daño a nosotros mismos y a quienes comparten su energía sexual con nosotros.

No me refiero a que el sexo desde una perspectiva tántrica, ni religiosa o que deba ser únicamente con amor, únicamente reproductivo, dentro de una relación de pareja, heterosexual y demás falacias que se han construido en torno a él. Dejar fluir adecuadamente la energía sexual no tiene nada que ver con lo que se nos ha dicho que es correcto o incorrecto en cuanto a cómo ejercemos y con quien ejercemos nuestra sexualidad y nuestro placer. Por canalizarlo correctamente me refiero a ser fiel a uno mismo, venerar y respetar a nuestro cuerpo y a nuestro ser, para lo cual es indispensable conocerse física, psicológica, emocional y espiritualmente.

Tener relaciones sexuales conmigo misma es para mí el primer paso al autoconocimiento, es un ejercicio espiritual que me conecta con la parte más pura de mi ser, con mi parte animal, mi parte humana y mi parte energética.

Para saber qué se siente tener relaciones sexuales yo primero sugiero que tengas sexo contigo  misma, contigo mismo, que te observes desnudx frente al espejo, reconozcas tu cuerpo y lo sientas, sedúcete a ti mismx. Sugiero que te masturbes, que te abras al placer, que seas el creador o la creadora de tus propios orgasmos. Tener sexo se siente delicioso cuando sabes lo que estás haciendo, cuando sabes lo que quieres hacer y obtener de dicha experiencia. Es delicioso cuando sabes lo que te gusta y cómo obtenerlo. Tener sexo contigo mismx como un acto de amor hacia ti; es riquísimo, te relaja, despeja tu mente, ejercita tu cuerpo. Se siente físicamente una energía intensa que recorre tu cuerpo, te haces consciente de partes de tu cuerpo que no solemos poner atención. Como estas concentradx en ti, reconoces de dónde viene cada sensación y cómo poco a poco la energía va creciendo, se va acumulando y con la respiración adecuada la puedes ir expandiendo a lo largo de todo tu cuerpo.

Tener relaciones sexuales con otra persona es igual de rico e intenso. Sentir el frio o calor de la piel de otra(s) persona en contacto con tu piel, sentir su respiración recorrer tu cuerpo, su sudor, sus aromas,  la ansiedad por sentirle más cerca, más intensamente, sentir sus manos sobre tu cuerpo, las caricias, se enchina la piel. Se sienten cosquillas, escalofríos; el cuerpo se calienta la respiración se acelera, tu cuerpo se prepara para el orgasmo.  Se siente delicioso porque te importa el otro por el simple hecho de ser otro ser humano, no porque lo ames o te ame, no porque sea tu pareja, puedes ni siquiera conocerle, puede ser una interacción casual, única pero llena de respeto y veneración por compartir sus cuerpos, sus placeres y sus deseos.

Cuando tienes sexo porque lo deseas, porque sabes que te hace bien, que es saludable, que se siente rico  y eso es lo que quieres para ti, cuando lo haces por ti, desde ti y para ti; no para complacer al otro, no como un deber, una responsabilidad, no para mantener a alguien contigo porque crees que si no lo haces te va a dejar, no porque te daba tanto miedo que mejor te alcoholizaste para desinhibirte; tener relaciones sexuales resulta una de las experiencias mas enriquecedores, excitantes, emocionantes y deliciosas que puedas vivir.

Sentir un pene, una mano, un objeto entrando en ti, sentir una boca en tus genitales o recorriendo toda tu piel, sentir la explosión de un orgasmo pequeño o intenso…son hechos incomparables, indescriptibles que experimentarlos contigo mismx antes de compartirlos con alguien más convierte la sexualidad en una fuerza incontenible.

Puedes tener sexo salvaje con tu pareja, puedes tener sexo romántico con alguien que ni siquiera conoces y siempre será una experiencia placentera incomparable con cualquier otro acto que podamos realizar.

Esto es lo que para mí, se siente tener relaciones sexuales. Me gustaría y agradecería profundamente que me compartieran lo que para ustedes, se siente tener relaciones sexuales.